jueves, 4 de junio de 2009

Homenaje a Maria Luisa Artecona de Thompson



Días atrás, estuvo una semana en Asunción el destacado actor Viggo Mortensen, quien vino a seleccionar material sobre antrolopología, el cual será publicado por su editorial Perceval Press. Huidizo de los medios de prensa, tuvo sin embargo, un apreciable acercamiento a la cultura paraguaya. Lo dijo en un material escrito especialmente para el Diario La Nación. 

 

“Lo que sí me impresionó mucho fue la gentileza de la gente que conocí caminando por el centro de Asunción. También he leído algo de la poesía Paraguaya, y me ha gustado mucho “Lo Gris”, de María Luisa Artecona de Thompson, por ejemplo. Es una maravilla. Leer ese poema de noche, al ritmo de la fuerte lluvia de la semana pasada dando sobre el techo de mi habitación, fue emocionante para mí. Tanto me gustó que he colgado ese poema en la página de nuestra editorial (la que publicará el libro sobre Schmidt y Susnik), Perceval Press. Cuando vuelva a Paraguay haré todo lo que pueda para viajar por el país y conocerlo mucho mejor. Lo poco que pude ver de Paraguay me recordó los olores y la flora del Chaco Argentino, el cual conocí en mi infancia"

 

Lo Gris

"Mi alma es hermana del cielo gris

y de las hojas secas"
(Juan Ramón Jiménez)

 

Amo lo gris.

El plenilunio exacto

de la niebla sutil.

Hay algo melancólico, indefinido y leve

en la dulzura del dolor así.

Amo lo gris

porque tras él espero

la forma iridiscente

de la felicidad.

En este nostalgioso cortejo

de penurias, sostengo la alegría

de mis heridos pies

que sólo han encontrado

jazmines ya dolientes

y alguna que otra altura

de redención,

de luz.

Amo lo gris.

En el paisaje oculto

de la risa fugaz

hay algo de fragancias

magnólicas y errantes

que dibuja en los vientos

la transparencia gris.

Amo en lo gris

un cuento de la vida,

orfebre de soledosa

vastedad.

Pinar profundo

Retorcidas ramas.

Alas que sueñan así

la inmensidad.

Amo en lo gris

el fondo de las aguas

donde se esconde la pasión

del coral.

La terneza de algas.

La sed del mismo vuelo

en procura insaciable

de la lumbre inmortal.

Amo en lo gris

el luminoso marco de las cosas.

El diálogo infinito

del invisible ser.

La amada luna ausente

de las noches veladas

por ese signo oculto

de lo insondable gris.

La angustia que sumerge

sus manos ateridas

en ese mar oscuro

sin conocer el fin,

fue en busca de la estrella

y a veces fue la piedra;

quiso en sí las espinas

y se le dio el dulzor.

La mano de la angustia

tiene falanges grises.

Diez centinelas duros

sobre el reloj de cal.

Los diamantes son grises.

Las esmeraldas grises,

y el brillo que deslumbra

les damos en la lucha de ansiar en nuestro cielo

la rosa venturosa

que viene de lo gris.

Amo lo gris

talvez porque a mis ojo

dieron color de la fruta total,

que sabe dar al tiempo

de la dicha su esencia

y al tiempo de la pena

sus lágrimas de miel.

Amo en lo gris

indefinidamente,

la llovizna, la niebla,

la arboleda sin sol,

que atesoran en torno

de cosas olvidadas

todo ese mundo tierno

que me hace amar lo gris.

Amo lo gris

indefinidamente, y soy apenas, creo,

un estuche pequeño de grises

terciopelos

que aprieta el rojo exacto

de la vida que bebe

su propio corazón.

María Luisa Artecona de Thompson

 

 La gran poetisa paraguaya,María Luisa Artecona de Thompson, nació en Guarambaré en 1919, y falleció en Asunción en diciembre del 2003. 

2 comentarios:

Alejandro Hernández y von Eckstein dijo...

La grandeza de las personalidades radica en su simplicidad, en querer pasar inadvertidas entre el bullicio de la multitud y los flashes de los fotógrafos.
Cuanta diferencia con algunos "famosos/as" de nuestro medio.

Milia Gayoso Manzur dijo...

Si, así es. Mientras algunos son capaces de matar, para salir en los diarios, otros se camuflan para pasar inadvertidos