lunes, 31 de agosto de 2009

Relatos sueltos -Motivo de felicidad


      

                     (De “Micro relatos para Julietta”)

 

Era octubre, domingo de mañana. “Mamá, tengo una sorpresa para vos”, me dijo mi  niño,  llevándome de la mano hacia el patio. Mirá, floreció el lapachito… exclamó, con los ojos brillándole de la emoción y esperando mi asombro y alegría.

Allí estaba, era apenas un proyecto de árbol:  pequeño,  buscando el cielo con su delgado tronco, con un trozo de oro entre sus ramas. Una sola flor, para alegrarnos la vida.

¡Qué belleza!, le dije, y le estampé un beso al pequeño tajy. Entonces, él también dichoso de alegría, le dio un beso a la aún suave corteza,  y nos miramos felices. Era tan poco, pero tan inmenso nuestro motivo de felicidad.