jueves, 3 de noviembre de 2016

Encuentro con alumnos del Colegio Nihon Gakko

Encuentro con alumnos del segundo grado del Colegio Nihon Gakko, para conversar sobre el libro "Cuentos para leer en el recreo".




Visita al Club de lectura Pro



Con los chicos del Club de lectura y su facilitadora, Alejandra Acosta

Libroferia Encarnación 2016

Setiembre en la Libroferia Encarnación 2016, para presentar "Cuentos para leer en el recreo".





lunes, 1 de agosto de 2016

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA SEP

En el Salón Auditorio de la Universidad Iberoamerica, el pasado 25 de julio se realizó la Asamblea General Ordinaria de la Sociedad de Escritores del Paraguay, SEP,  para elegir nuevas autoridades para el Periodo 2016-2018.
Con importante asistencia de escritores fueron elegidos Bernardo Neri Farina y Javier Viveros, como Presidente y Vicepresidente, respectivamente.






 Foto grupal

















lunes, 25 de julio de 2016

Relatos sueltos- "Jarabe de frutilla"


Jarabe de frutilla

                                De “Cuentos para leer en el recreo”



                                       A Noelia Estefanía y Ricardo Enrique Bachem Manzur


Se sentó frente a mi y su cabellera negra llena de rizos no me dejaba ver el pizarrón. ¿Podés apartar tu maraña? Le dije con algo de malicia. Si, disculpame me dijo, y se enroscó los rulos hacia el lado izquierdo, haciendo un lazo con su propio cabello.
Sentí vergüenza de mi antipatía, porque ella se veía muy dulce y educada.
Nos encontramos en el recreo, peleando con un montón de chicos que también querían comprar un pancho como nosotras. Me sonrió y un par de hoyuelos convirtieron en dos pocitos sus cachetes. Saqué lo mejor de mí y respondí a su sonrisa. ¿Por qué empezaste tarde? Le pregunté. Porque nos mudamos de Areguá y me queda bien este colegio porque ahora vivimos en Fernando de la Mora, dijo.
Volvimos a la clase y ella se había hecho un rodete con un lápiz. Me llamó la atención lo desenvuelta que era para su edad... pero había algo que sobresalía en ella.. un aroma a jarabe muy dulce, como de franguesas, o moras... o frutilla!! ahí está. Seguro que tiene catarro y toma jarabe con gusto a frutilla, deduje. A mi hermanito el único remedio que le gusta es uno de color rosado que sabe a esa fruta.

Al día siguiente trajo el pelo atado con un ago-go blanco y se colocó varias hebillitas negras para atajar su rebelde cabellera. Cuando se dió vuelta para decirme buenos días, su boca exhalaba dulzura a jarabe. Y cuando la volví a encontrar en la cantina (yo estaba detrás de ella, empujada por un montón de niñas hambrientas), me di cuenta que toda ella tenía ese aroma. No era desagradable, al contrario, es un aroma rico, tan rico que me dió hambre.
Dos panchos Bernardita, le dije a la cantinera y me fuí a comerlos con Susana y Shirley.

¿Viste a la nueva? Dijo Susy, parece medio tonta. Si, tiene un akachará * impresionante, agregó Shirley. Es agradable, dije yo, y hoy ya trajo el pelo atado. Ahh! Nos estás por cambiar, dijo Susy muy picarona. Claro que no tontas, a ustedes las conozco desde pre-escolar y ella acaba de llegar, pero no sean malas, parece una buena chica.

¿Cómo te llamás? Le pregunté al volver a clase. Bettina, dijo. Bettina Arguello, tengo nueve años ¿y vos?. María Nieves Petters y también tengo nueve años. ¿Estás engripada? Le preguntè de un tiròn. No, dijo ella. ¿Por qué? Porque tenés olor a jarabe de frutas.

Bettina se rió fuerte y toda la clase se dió vuelta a mirarla. No tomé jarabe, lo que pasa es que mi abuela tiene una plantación de frutillas en Areguá, y mi mamá prepara dulce de frutillas, jaleas, tortas, etc. y se me impregna todo el aroma porque la ayudo mucho en la cocina. ¿Es desagradable?, preguntó. Claro que no, le dije. Pero es mejor si traes algo de lo que produce tu mamá para ver si tienen el mismo aroma que vos, le dije en broma. Claro que si, dijo Bettina. Mañana vas a probar una pasta frola increible que mami sabe preparar.

Desde la otra punta de la clase, Susy y Shirley me miraron simulando estar enojadas, pero yo estaba muy feliz con mi nueva amiga.

De cara al pizarrón, empezamos a copiar la lección de ciencias. Cerré los ojos e imaginé el campo de frutillas de su abuela y la cocina de su madre lleno de cosas ricas. Adelanté la cabeza y le olí los cabellos. ¿Qué pasa? Dijo Bettina. Nada, contesté, solo quiero aspirar el aroma de las frutillas del campo.

Es un paraiso hermoso, dijo mi amiga. Ha de ser un paraiso, le dije yo, una chica que sólo veía esas frutas en el supermercado y que estaba descubriendo un mundo nuevo a través de un aroma delicioso.

¿Da gusto en la casa de tu abuela? Le pregunté en voz alta, sin darme cuenta y la profesora vino directo hacia mi para darme un buen reto. Es el mejor lugar del mundo, dijo Bettina. La profe quiso saber de què estábamos hablando tan entretenidas que desatendimos la clase. A ver, dijo amenazante...
De frutillas, dijo Bettina. De frutillas, agregué yo tragando saliva. ¿Me van a convidar? Dijo la profe, desconcertando a toda la clase. Si profesora, mañana te traigo mermelada, dijo Bettina mientras copiaba su lección. La profe sonrió encantada y yo, volví a mi cuaderno, pensando en un pedazo de aromada pasta frola.


. cabellos despeinados

Fotos actualizadas III



En las vías del tren luqueño






lunes, 4 de julio de 2016

Entrevista a Luis María Martinez

       (Publicado en La Nación  el 4.07.2016 )


Luis María Martinez
El Paraguay sigue siendo la vieja tortuga de antaño”




Tiene 83 años y una máquina de escribir “Underwood” que lo acompaña desde tiempos inmemoriales. Camina todos los días, edita una revista y escribe poemas, muchos poemas. Hace unos días publicó el tercer número de “Estudios” y me hizo llegar un ejemplar al diario, con una esquela afectuosa escrita a máquina. La guardo con cariño en mi agenda, no todos los días se reciben mensajes escritos con dedicación y respeto.

Un símbolo de los poetas de antes, macerado con trabajo, constancia y alguna bebida “espirituosa” para inspirarse mejor o escapar de la realidad a veces dura, Luis María Martínez continúa trabajando incansable. Ganó el Premio Municipal de Literatura 2012, por su obra “Cuadernos de notas II”.

Además de encargarte de la revista, en qué andas ocupado? Estás escribiendo, preparando algún nuevo libro?

Sí, sigo escribiendo con cierta intensidad, impedido casi siempre por ocupaciones no importantes. Escribo de tanto en tanto algún poema para aumentar el ya voluminoso componente del libro que ha de llamarse “El pueblo está en camino”. Lo mismo con pensamientos para enriquecer el tercer volumen de “Cuadernos de notas”, con consideraciones de aspectos culturales de nuestro país, con la sinceridad de propósitos, … o algo así.

Veo que seguís usando la máquina de escribir. ¿Cuánto hace que la tienes? ¿Por qué elegís este método de trabajo y no otro?

La utilizo por la rapidez con que puedo imprimir mis pensamientos o mis ideas. A la vez por esa especie de afectividad que tengo a la misma, prácticamente desde mi infancia. Es que siempre la uno a una vieja máquina portátil de mi padre, en la que tecleaba de vez en cuando, dándome el perfil de las palabras. Me sirvió para dar imagen a mis primeros poemas.

El Luis María Martínez del 2016, escribe sobre las mismas cosas que hace veinte o treinta años

Sí, estimo que las cosas no han cambiado mayormente. Nuestras necesidades son casi las mismas, al igual que los problemas. El Paraguay sigue siendo la vieja tortuga de antaño. Los avances han sido casi todo en lo formal, más no en lo estructural. A pesar de todo no lo cambiaría por ningún otro, aunque también me siento un latinoamericano en esencia, que aspira a la creación de la patria grande, a tenor del primer paraguayo que lo deseó así: Blas Miranda, solidario con la actitud de su mayor propagandista, Manuel Ugarte.

¿Cambió tu percepción de las cosas? ¿A qué le das valor ahora?

En esencia no cambió mi percepción de las cosas. Al contrario, aumentó su claridad y riqueza con la lectura. A lo que le doy más valor es a la sinceridad personal e intelectual. Detesto el oportunismo… Perjudica en la fama y en la fortaleza de lo que se escribe o se dice.

¿Seguís creyendo en las utopías?

Lógicamente, porque nunca perecerán. Se renuevan conforme a las necesidades históricas. La vida es siempre perseguidora de la perfección.

¿Cómo sobrevive económicamente un poeta en esta etapa de tu vida?

Cuento con el apoyo de una jubilación, que me permite solucionar las necesidades, pues tengo la ayuda de mi mujer y de mis hijos. También con la de los amigos. Empero, me cuesta gran esfuerzo imprimir mis libros, que se aproximan a cuarenta.

Algún mensaje para los que se inician en este oficio

Estimo que el escritor debe enriquece a la comunidad tanto con sus ideas como con su comportamiento, con el valor de su ejemplo. Acudir desde luego con la autocrítica, con sinceridad de vida. No descender a hechos irregulares o viles. Estimo que el escritor debe ser algo así como la concreción de lo que tiene de más valioso el país, en sus particularidades de vida y en sus tradiciones. Renovarse, pero en aumento de lo que tiene.

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RECUADRO

Tomó fuerzas y
siguió caminando ”


Camina todos los días a paso ligero. Una vez, volviendo de una reunión, nos
quedamos sin vehículo en Perú y Mcal. López y seguimos caminando.Yo hasta mi casa, en República de Colombia y Caballero y el hasta la suya, sólo que su casa está en Lambaré.
Caminó a paso de batallón y llegó hacia las 2 y media de la mañana. Se detuvo en un barcito que estaba cerca de su casa y todavía abierto, tomó fuerzas con una cervecita y siguió adelante. Ese es Luis María Martinez”, lo define su amigo y colega Augusto Casola.

lunes, 9 de mayo de 2016

Varios FIL ASUNCION 2016








Presentación del nuevo libro de Alejandro Hernandez, "Historia de la gente y más alla", en la mesa con Evelyn Ugalde y Mirta Roa.



Presentación del nuevo libro de Feliciano Acosta,  “Pyhare mboyve”. En la foto con Gladys Luna


Con Susy Delgado y Marycruz Najle






Con Maricruz Méndez Vall, Mirta Roa, Estela Asilvera y Susy Delgado



Susy Delgado y Marycruz Najle




Encuentro con alumnos del Colegio Las Mercedes de Caraguatay