sábado, 29 de mayo de 2010

Relatos sueltos- Con los ojos cerrados




Una niña danzaba sobre la arena blanca,mientras gotas pequeñas (ingenuas como ella) que caían del cielo, jugaban a mojar el río.
Ella abría los brazos para agarrar la brisa, eternizar el tiempo, capturar la llovizna.
La arena húmeda fue enfriando sus pies, pero ella continuó bailando mientras pensaba en el tazón de cocido que su abuela Alejandra estaba preparando.
El aroma la devolvió hasta la mágica cocina de los milagros diarios .Caminaba danzando, con los ojos cerrados.