martes, 14 de junio de 2011

Feria del Libro de Formosa


Hermosa experiencia en la Feria del Libro de Formosa.
El Subsecretario de Cultura de la provincia, Alfredo Antonio Jara nos recibió en su casa, luego de las actividades en la muestra.
En la foto, Enrique Ostuni, Alfredo A. Jara, Mònica Laneri, Analìa Burgos, Chiquita Barreto y yo.





Con Mònica Laneri, Chiquita Barreto y Analìa Burgos, despuès del homenaje a Paraguay.
























Fernando Pistilli recibiò un reconocimiento por parte de la Subsecretarìa de Cultura de Formosa.




(Publicado en La Nación, el 14.06.2011)

Feria Internacional del Libro

Destacado homenaje a Paraguay, en Formosa


El evento contó con la presencia de autoridades e intelectuales argentinos y paraguayos.


Con mucha asistencia de público se realizó el homenaje al Paraguay y a su Bicentenario, en la IX Feria Nacional e Internacional del Libro de Formosa “Luis Rubén Tula”, que tuvo como sede el Paseo Costanero Vuelta Fermoza, en la noche del sábado.


Para participar del acto, viajó a la ciudad argentina una delegación de escritores conformada por Chiquita Barreto, Rubén Sapena Brugada, Mónica Laneri, Ricardo de la Vega, Analía Burgos y Milia Gayoso. También estuvieron presentes el embajador de Argentina en Paraguay, Rafael Romá, el subsecretario de Cultura de Formosa, Alfredo Antonio Jara, así como intelectuales argentinos, altas autoridades formoseñas y de la Cancillería paraguaya.


El evento, dividido en tres actos, se inició con ponencias a cargo del historiador Herib Caballero Campo, quien se refirió a la Guerra de la Triple Alianza, Princesa Aquino hizo una pincelada sobre mujeres destacadas de la literatura y Antonio Pecci se refirió a las figuras claves de la cultura paraguaya. Esta actividad fue organizada por la Comisión Nacional del Bicentenario.


Seguidamente, la Subsecretaría de la Cultura de la ciudad argentina entregó un reconocimiento a Fernando Pistilli, por su gestión cultural a favor de las relaciones culturales entre Asunción y Formosa. También recibió una distinción la Comisión Nacional del Bicentenario, que fue recibida por Antonio Pecci.


Como corolario, el grupo de danza y canto Kyre'y, de Itauguá, que dirige la profesora Karen Núñez, ofreció un show muy celebrado por la concurrencia.


Los organizadores del evento ofrecieron un distinguido vino de honor a los presentes.


ENCUENTRO


Antes del acto central, los escritores paraguayos tuvieron un ameno encuentro con sus pares argentinos, en el marco de la muestra librera. La actividad fue organizada por Enrique Ostuni, destacado trabajador cultural argentino con muchos años de residencia en Paraguay.


Formaron parte de la charla el historiador Leonardo Castagnino, quien el sábado presentó su libro “La Guerra del Paraguay”, el escritor y periodista Pablo José Hernández, el escritor originario de la comunidad Toba, Víctor Zárate, el escritor mendocino Facundo Mercán, y las escritoras salteñas Fernanda Agüero y Claudia Villafañe Correa.

lunes, 6 de junio de 2011

Entrevista- Pedro Granados


(Publicado en La Nación, el 5-06-2011)


Pedro Granados, escritor peruano

“Adoro estar acompañado,

pero necesito estar solo”


En el marco del la Feria del Libro del Bicentenario, presentò en Asunción su libro “Vallejo sin fronteras”

“El casi autismo de mi infancia -de algún modo aún viva- me preparó para, a los 15 años, empezara a escribir y no parar hasta este momento”, dice el escritor peruano Pedro Granados, tratando de explicar en que momento naciò en èl esa necesidad incontenible de hilvanar palabras.

“Mis padres fueron mis abuelos y mis hermanos mayores mis padres... en la infancia hice de mis amigos a las hormigas y las arañas de mi patio... hasta que a los 7, más o menos, años llegó la lectura que me metió aun más en mí mismo... el fútbol me salvó de ser un misántropo, el fútbol y el amor, absolutamente precoz, que sentí nacer en mi cuerpo. Adoro estar acompañado, pero necesito estar solo... Soledad impura, como el título de mi último libro de poesía”, dice Granados, quien visitò Asunción para presentar su libro de ensayo “Vallejo sin fronteras”, en el marco de la Feria del Libro del Bicentenario, y para leer sus poesìas.

Prolìfico autor de ensayos, poesìas y novelas,como “Juego de manos”, “Vía expresa”, “El muro de las memorias”, “El fuego que no es el sol”, “El corazón y la escritura”, “Lo penúltimo”, “Prepucio carmesí”, “Un chin de amor” y “En tiempo real, cuenta: “Sin motivo aparente “(1978) fue mi primer libro. Algunos de sus poemas fueron leídos por Martín Adán, el cual les dio su espaldarazo. Comencé a mi aire, sobre lo canónico que se escribía en ese momento (poesía coloquial comprometoda versus no comprometida), y creo que todavía continúo así. Aunque el lenguaje, al principio barroco, se ha amalgamado con otros; el barroco no ha sido desechado; sí, su estrofa o carpintería demasiado previsible... diría que mi dicción es minimalista, opaca, lùdica, casual; pero mantiene el homenaje al sonido del lenguaje y, acaso, también el apretado paralelismo semántico que el barroco instituye”

¿Còmo sobrevive un escritor en Perù? “La profesionalización del escritor en el Perú es literalmente inexistente; éste tiene que migrar para dedicarse a la docencia y, si se queda en el Perú, dedicarse a múltiple oficios... entre estos también la docencia muy mal remunerada allá”. Esto lo ha llevado a vivir varios años en Estados Unidos, y trabajar actualmente en una importante universidad del Brasil.


EN LA TRIPLE FRONTERA

“Soy profesor de la UNILA, un proyecto que tiene como misión crear una universidad en Foz do Iguacu... en plena triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina, y con el propósito de avanzar en la integración latinoamericana... para empezar, pretende y desde ya en lo oficial, es bilingue. Enseño cursos experimentales en la enseñanza de la lengua y la literatura. Y los docentes provenimos no sólo del Mercosur. En particular, ahora mismo, vengo haciendo contactos con escritores paraguayos para ver proyectos, talleres y visitas que podrían implementarse en breve.


Leer a Vallejo


Admirador y difusor de su compatriota Cèsar Vallejo, Granados sostiene que el desaparecido poeta “anda inserto en la poesía hispana desde ya, no hace falta insertarlo, como Neruda, Huidobro, Parra, Lezama Lima, Pizarnik... lo que hay que hacer es leerlo para nutrirnos, otros, ser concientes de la retórica que le pertenece a él y no a nosotros y, otros, tratar de escapar creativamente de este enorme autor para ser nosotros mismos. Se habla mucho o poco de Vallejo, pero no se lo ha leíado; porque es enormemente difícil; las lecturas que hemos heredado de modo automático son simplificaciones políticamente interesdas, dizque comprometidas. Vallejo fue un comunista, pero donde la política en él no mató lo mágico que tenía... como es lo corriente”