miércoles, 14 de septiembre de 2011

Entrevista Juan Gabriel Vàsquez



Entrevista publicada en La Nación, el 3 de julio de 2011, cuando Juan Gabriel vino a Asunción para presentar su novela "El ruido de las cosas al caer".





Juan Gabriel Vásquez:


De alguna manera, esas cosas se metieron en nuestras vidas”


El escritor colombiano presentó en Asunción su novela “El ruido de las cosas al caer”, que aborda el tema del narcotráfico

A los 21 años se fue a París. “Estuve allí casi tres años, luego un año en Bélgica y después nos instalamos en Barcelona a finales del 99”, dice el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez,quien visitó Asunción para presentar su novela ganadora del Premio Alfaguara 2011, “El ruido de las cosas al caer”, una obra que gira en torno al tema del narcotráfico.

Sobre la razón original de su salida de Colombia, afirma que fue netamente literaria. Yo había comenzado a estudiar derecho con la convicción de que eso es lo que quería hacer y fue a mitad de la carrera que me di cuenta que me estaba engañando, que a mí lo único que me interesaba era la literatura. Entonces comencé a reorganizar mi vida para que la literatura fuera el centro , en lugar de que fuera un pasatiempo. Y una de las decisiones que tomé fue que tenía que irme de Colombia, es difícil explicar por qué, pero tenía la idea un poco abstracta e indemostrable de que tenía que irme para poder ser el tipo de escritor que yo quería ser, y entonces tomé una serie de pasos para eso.”


Si bien asume que no se sintió expulsado a salir, reconoce que si le resultó tan fácil tomar esa decisión fue “porque los últimos diez años de mi vida en Bogotá había sido en una ciudad muy hostil, muy agobiante... “


Pero hace hincapié en otra realidad: “muchos escritores estamos siguiendo una vieja tradición latinoamericana que viene de antes –ni siguiera es del boom latinoamericno– Rubén Darío ya se fue a París a hacerse poeta”. Es que el escritor latinoamericano necesita migrar.


SALIR DEL BOSQUE


En cuanto al cambio que sufrió la literatura que hacía en Colombia, con la que escribió en España, Vásquez sostiene que “ de hecho cuando yo salí de Colombia estaba apenas terminando una primera novela que después he eliminado, y esa primera novela, luego mi libro de cuentos, no tienen nada que ver con Colombia, sino que puede transcurrir en todas partes. Me costó seis años de vida por fuera, empezar a escribir sobre Colombia, ver cómo se metía ese país tan complicado en literatura. Yo sigo sosteniendo que si me hubiera quedado en Colombia yo no hubiera podido escribir mis novelas sobre Colombia. Es salir del bosque para poder ver mejor los árboles”.


Y fue saliendo de ese bosque que pudo escribir “El ruido de las cosas al caer”, que él define como “una novela rarísima para mí, porque yo nunca imaginé que el narcotráfico, así considerado en abstracto, pudiera tener un interés para mí como escritor. Yo siempre miraba con mucha distancia las novelas que se escribían sobre ese tema, pero empecé a ver el narcotráfico como parte de la anécdota de mi vida. Empecé a descubrir que mi vida como la de muchos bogotanos que estaban allí en ese momento, sin que tuvieron ningún contacto directo con el mundo donde ocurría, de alguna manera, esas cosas se metieron en nuestras vidas. Teníamos pequeños contactos o hayamos pasado un día cerca de una bomba o hemos visto un tiroteo… y entender eso, entender que hemos vivido toda una vida junto con eso, de alguna manera afectados por eso, se volvió una gran pregunta para mí y dio origen a la novela”.


Deja en claro que antes escribía historias de amor, como aquella primera novela que ya no le gusta y tuvo como escenario Florencia. Y hay un regreso a esos temas: “Ahora tengo cuatro o cinco cuentos que pertenecen al mismo universo”, dice. Esos cuentos sueltos están esperando formar parte de un nuevo libro.


LO POSITIVO DEL BOOM


Los inicios en Europa no fueron fáciles “Me fui a París con el pretexto de un doctorado en La Soborna, entonces tenía una vida de estudiante... cuando llegué a Barcelona fue difícil, hice una cantidad de trabajos, pero tratando siempre de hacerlo desde la máquina de escribir. Nunca he ganado ni un centavo que no provenga de la máquina de escribir, aunque en un principio me ha tocado hacer cosas muy raras como escribir un libro sobre el cuidado del gato, por ejemplo. Así iba hasta que me pude ganar la vida como traductor, como reseñista y como profesor, hasta que mis libros comenzaron a venderse bien. Actualmente sigo dando clases (literatura latinoamericana), hago mucho periodismo de tipo free lance, ensayos sobre literatura y mi columna semanal en “El espectador” de Colombia”. En el trata sobre política y varios, especialmente literarios.


Sobre la influencia del boom latinoamericano, sostiene que para él fue “positiva siempre, la única manera negativa fue tener que explicar constantemente mi relación con García Márquez (Gabriel), que de acá a un tiempo resulta agotador, pero he escrito ensayos sobre eso y me interesa mucho el tema. Explicarle a la gente que la idea de que la influencia literaria es regional y como yo soy colombiano me llegue mágicamente la influencia de García Márquez, eso es un tanto falso, y explicar todo eso me interesa mucho. Pero para mí el boom latinoamericano es una generación que no hizo más que abrirnos puertas, para mí no representa ningún obstáculo. Pero hay escritores de mi generación que los consideran un obstáculo y un peligro, una amenaza. Me revientan los escritores que los niegan, los desmerecen, y despotrican contra ellos”.


A la hora de escribir, se confiesa terriblemente disciplinado, aunque afirma que le gustaría que no fuera así, “ojalá fuera menos, como decía Truman Capote: cuando Dios da un talento también da un látigo y el látigo es muy esclavizante”.


Pero en los últimos tres años había aflojado un tanto para encargarse de sus hijas gemelas (de seis años actualmente) mientras su esposa trabajaba. “Obviamente lo hice con total felicidad y entrega porque es maravilloso y fue una fortuna haber podido ver eso, que la mayoría de los padres se pierden”. En Paraguay finaliza su gira sudamericana. Se le notan la ganas de volver a casa.





2 comentarios:

monika dijo...

Qué grande Juan Gabriel! Lo pude conocer en Colombia. Recuerdo una de sus frases: "el escritor debe vivir preguntándose todo, yo me pregunto sobre todo, todos los días de la semana, salvo el día en el que me toca escribir mi columna periodística; y es difícil, porque ese día debo encontrar o aparentar alguna certeza"... Excelente como siempre tu trabajo Milia! Saludos

Milia Gayoso Manzur dijo...

Gracias Mònica, un abrazo de oso.